Arte y Naturaleza en la Prehistoria (2016) y la Exposición de Arte Prehistórico Español (1921)

“La creación de la CIPP en 1912 constituye el inicio de la mejor colección de copias de arte rupestre español depositada en un Museo, y con ella comienza el periodo más fructífero de descubrimientos de arte rupestre de la Península Ibérica, y su reproducción sistemática a través de copias directas en papel” (Begoña Sánchez, 2013)

EL MUSEO DE CIENCIAS NATURALES expone desde el pasado 19 de noviembre y hasta el próximo 19 de mayo parte de su colección de calcos de arte rupestre. Dicha colección está formada tanto por calcos de representaciones paleolíticas como levantinas o esquemáticas, abarcando prácticamente la totalidad de la geografía española.

La mayor parte de esta colección de reproducciones es resultado de la actividad que la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas (CIPP) llevó a cabo en nuestro país entre 1912 y 1936, con algunas adicciones posteriores. Aquellos años constituyen probablemente el periodo más fructífero de descubrimientos e investigaciones sobre arte rupestre que ha tenido lugar en España, gracias a la altura científica y personal de investigadores como Eduardo Hernández-Pacheco o el Conde de la Vega del Sella. La mayoría de las reproducciones de la colección fueron llevadas a cabo por Juan Cabré Agulló o Francisco Benítez Mellado, dibujantes de dicha Comisión.

Reproducción realizada por Juan Cabré de uno de los paneles decorados de la cueva de La Pileta © Begoña Sánchez, IPC
Reproducción realizada por Juan Cabré de uno de los paneles decorados de la cueva de La Pileta © Begoña Sánchez, IPC

No es, desde luego, la primera vez que se exponen estas obras. La primera ocasión en que se pudieron contemplar buena parte de estas reproducciones fue con motivo de la Exposición de Arte Prehistórico Español de 1921, que tuvo como sede la Biblioteca Nacional de Madrid. Fue patrocinada por la Sociedad Española de Amigos del Arte, actuando como comisario de la misma Elías Tormo, catedrático entonces de Historia del Arte en la Universidad de Madrid. Contó con un comité científico en el que destacaban, entre otras personalidades, el Marqués de Cerralbo, Manuel Gómez-Moreno, José Ramón Mélida, Eduardo Hernández-Pacheco, Juan Cabré, Hugo Obermaier, Lorenzo Sierra, Henri Breuil, Hermilio Alcalde del Río, Vega del Sella, Luis Siret o Pedro Bosch Gimpera.

Reproducción de Benítez Mellado del panel principal de la cueva de El Pindal © Begoña Sánchez, IPC
Reproducción de Benítez Mellado del panel principal de la cueva de El Pindal © Begoña Sánchez, IPC

La muestra estuvo organizada en tres secciones repartidas en cuatro salas: la primera de las salas estaba dedicada al denominado “Arte de Cantabria”; las salas II y III al “Arte de Levante”; y la sala IV al arte del Neolítico y Eneolítico. En ellas se podían contemplar las reproducciones, junto a fotografías, planos, mapas y materiales arqueológicos. En la exposición destacaban sin duda las reproducciones gráficas, alusivas a 82 sitios con arte prehistórico, 271 de las cuales se correspondían con yacimientos cantábricos. Además de reproducciones procedentes de la CIPP, también había calcos fruto del trabajo llevado a cabo en nuestro país por el Instituto de Paleontología Humana de París (IPH). El cartel de la Exposición fue encargado a Francisco Benítez Mellado.

Cartel realizado por Francisco Benítez Mellado para la Exposición de Arte Prehistórico Español de 1921.
Cartel realizado por Francisco Benítez Mellado para la Exposición de Arte Prehistórico Español de 1921. © Museo Nacional de Antropología, Archivo Sociedad de Amigos del Arte

En paralelo a la muestra, se programaron otras actividades, como varias conferencias impartidas por alguno de los miembros de la comisión organizadora, entre ellos Hernández-Pacheco o Hugo Obermaier. También se llevó a cabo un solemne homenaje a Marcelino Sanz de Sautuola y Juan Vilanova y Piera. El acto inaugural contó con la presencia de la Familia Real, además de personalidades destacadas de la política, la sociedad y la cultura. La exposición tuvo una importante cobertura mediática, con medios de comunicación como El Sol o ABC que no solo dieron repercusión a los acontecimientos relacionados con la misma (conferencias o visitas guiadas), sino que publicaron artículos específicos dedicados a investigadores o contenidos.

Portada del ABC, con la fotografía de la inauguración de la Exposición de Arte Prehistórico Español © ABC
Portada del ABC, con la fotografía de la inauguración de la Exposición de Arte Prehistórico Español © ABC

La Sociedad Española de Amigos del Arte editó un espléndido catálogo, obra de gran formato donde además de una selección de reproducciones, aparecerán algunas referencias a las técnicas de empleadas, siendo la más característica la copia a partir de calcos, aunque también se harán croquis o dibujos a mano alzada.

Reproducción de Benítez Mellado del Muro de los Grabados de la cueva de la Peña de Candamo © Begoña Sánchez, IPC
Reproducción de Benítez Mellado del Muro de los Grabados de la cueva de la Peña de Candamo © Begoña Sánchez, IPC

Aquella Exposición de 1921, resultado de la investigación y la publicación del arte prehistórico español, formó parte del proceso de institucionalización de la arqueología prehistórica en España, tal y como recalcan los investigadores Marco de la Rasilla y David Santamaría. Y como Dolores Moneva señala, fue una prueba de la dimensión pública y la proyección social que ya entonces estaba alcanzando en España el arte rupestre como excepcional patrimonio arqueológico.

Vista de la exposición "Arte y Naturaleza en la Prehistoria", en el MNCN © Begoña Sánchez, IPC
Vista de la exposición “Arte y Naturaleza en la Prehistoria” en el MNCN © Begoña Sánchez, IPC

La colección de reproducciones que ahora se expone en el Museo de Ciencias Naturales, bajo el comisariado de Begoña Sánchez, es más que una muestra del rico patrimonio arqueológico español. En el mundo actual, donde las nuevas tecnologías generan asombrosas expectativas en la investigación y difusión del arte rupestre, la recuperación de esta colección de reproducciones y su difusión al público suponen, no solo un repaso a la historia de la investigación y los descubrimientos, sino un reconocimiento a la tarea de aquellos investigadores que, con pocos medios y en una España convulsa, desarrollaron con ingenio y talento una metodología de trabajo y documentación admirable.

Su visita, hasta el 19 de mayo de 2016, se nos antoja imprescindible.

ARTE Y NATURALEZA EN LA PREHISTORIA. LA COLECCIÓN DE CALCOS DE ARTE RUPESTRE DEL MUSEO NACIONAL DE CIENCIAS NATURALES.
Del 19 de noviembre de 2015 al 19 de mayo de 2016.
Comisaria: Begoña Sánchez Chillón. Conservadora del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC).
Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Más información

Fuentes:

MONEVA MONTERO, María Dolores. “Primeros sistemas de reproducción de arte rupestre en España”. Espacio, Tiempo, Forma, serie I, Prehistoria y Arqueología, 6, 1993, 413-442 (1,1 mb).

MONEVA MONTERO, María Dolores. “La exposición de arte rupestre de 1921”. Revista de Arqueología, 15 (157), 1994, 42-47.

RASILLA VIVES, Marco de la; SANTAMARÍA ÁLVAREZ, David. “La Exposición de Arte Prehistórico Español de 1921: el cometido del arte rupestre en la institucionalización de la arqueología prehistórica en España”. En Sulcum Sevit. Estudios en Homenaje a Eloy Benito Ruano, vol. I, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Oviedo, 2004, 3-47.

SÁNCHEZ CHILLÓN, Begoña. “Los inicios de la documentación gráfica del Arte Rupestre en España: la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas”. Cuadernos de Arte Rupestre, 6, 2013, 33-51 (4 mb).

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Sociedad Española de Amigos del Arte. Exposición de Arte Prehistórico Español. Catálogo Ilustrado. Madrid 1921 (29 mb).

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Guía del Arte Rupestre Paleolítico en Asturias

“El matiz ligeramente emotivo que subyace en algunos textos es consciente, porque el objeto de estudio lo es y porque creo que es una buena estrategia para conseguir que el visitante profano entienda el arte paleolítico como lo que es: emoción y pensamiento” (María González-Pumariega, 2008)

Guia del Arte Rupestre Paleolítico de Asturias: portadaPUBLICADO EN 2008, el libro se concibe como una guía y va dirigido fundamentalmente al visitante no especialista que quiere tener una información un poco más completa que aquella que se puede ofrecer en el transcurso de una visita guiada.

No obstante conforma un catálogo completo de las cuevas con arte paleolítico de Asturias, dedicando una importante extensión del texto a aquellas abiertas al público (El Pindal, Tito Bustillo, El Buxu, La Peña de Candamo, La Loja, La Lluera), o a aquellas que por su importancia merecen una descripción más pormenorizada (Llonín).

Su autora es María González-Pumariega Solís, y el libro está publicado por Ménsula Ediciones, editorial asturiana especializada en la difusión de obras dedicadas al patrimonio cultural asturiano. El prólogo va firmado por el catedrático de la Universidad de Oviedo Francisco Javier Fortea (1946-2009), y en él hace hincapié en las obligaciones y responsabilidades al respecto de la conservación del arte paleolítico.

La guía se estructura en ocho apartados que incluyen una introducción que sensibiliza al lector al respecto de la excepcionalidad que supone poder visitar una cueva con arte; además de esto, se apoya en cuatro citas convenientemente escogidas, de caracter legislativo una (del preambulo de la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español), y de reflexivo contenido, en relación con la intención y el significado del arte rupestre, las otras tres, firmadas por Panofsky y Leroi-Gourhan.

El catalogo descriptivo de las cuevas y abrigos se abre con unas necesarias aclaraciones sobre el medio y el ambiente de la época en la región asturiana, algo esencial para comprender la distribución geográfica y espacial de estos yacimientos. La relación de cuevas y abrigos se organiza de acuerdo a tal distribución, en torno a las principales cuencas fluviales de la región: el Cares-Deva, la cuenca litoral oriental entre Ribadedeva y Llanes, la cuenca del Sella y la cuenca del Nalón.

Un apartado más está dedicado a la cronología, explicando de manera accesible el metodo del carbono 14 e incluyendo dos atractivos cuadros, uno de caracter general y otro específico para el arte rupestre, con referencias cronológicas, de culturas y estilos que sirven para aclarar la cuestión a los lectores no especialistas.

Se dedica un capítulo a los equipamientos relacionados con el arte rupestre de la región, desde las pequeñas aulas didácticas asociadas a algunos de estos yacimientos al Parque de la Prehistoria de Teverga, pasando por el Centro de Interpretación de la Peña de Candamo.

Finalmente, se incluye una bibliografia actualizada seleccionada y un anexo con los mapas de distribución geográfica de los yacimientos mencionados en el texto.

El libro tiene un excelente diseño y abundante documentación gráfica, con muy buenas fotografías que ilustran la riqueza patrimonial del arte paleolítico en Asturias, contando con material procedente del fondo de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, algunos de cuyos autores son Juanjo Arrojo, Rodrigo de Balbín, Alejandro Fernández, Jaime Santullano, Equipo Norte, Javier Fortea, Sergio Ríos y la propia autora.

María González-Pumariega (Oviedo, 1964) es licenciada en Historia e Historia del Arte por la Universidad de Oviedo. Con formación arqueológica desde sus tiempos universitarios (formó parte de los equipos de excavación de La Viña y de Llonín), en la actualidad es personal de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, como guía del Patrimonio Cultural, responsable de la cueva de El Pindal (Ribadedeva). Precisamente la documentación y puesta al día del arte de esta cueva formó parte de su Tesina, trabajo que también fue editado por Ménsula Ediciones en el año 2011. En la actualidad forma parte del equipo de investigadores que dirige el profesor Marco de la Rasilla, dedicándose a la documentación del arte paleolítico del abrigo de La Viña. Sus trabajos no solo demuestran un muy buen conocimiento del arte paleolítico, sinó que sus publicaciones e intervenciones públicas demuestran, en palabras de Javier Fortea “un sincero compromiso con su conservación, manifestándose con valiente voz”

GONZÁLEZ-PUMARIEGA SOLÍS, María. Guía del Arte Rupestre Paleolítico de Asturias. Prólogo de F. Javier Fortea Pérez . Ménsula Ediciones, colección Ménsula Patrimonio, nº1, Oviedo 2008. 126 p. il, col y n. 24 x 17 cm. P.V.P. 18 €

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Homenaje a Javier Fortea

“Fue una de las más respetadas personalidades en el estudio y la investigación del arte rupestre paleolítico, trascendiendo su relevancia del ámbito peninsular y alcanzando notable repercusión en el ámbito internacional”

Javier Fortea en una de las campañas deexcavación de la cueva de El Sidrón. © La Nueva España
Javier Fortea en una de las campañas de excavación de la cueva de El Sidrón. © La Nueva España

TRANSCURRIDOS cuatro años desde su fallecimiento en octubre de 2009, se prepara para el próximo mes de octubre un homenaje en recuerdo al prehistoriador Javier Fortea, con la edición de un libro que reunirá artículos de más de cincuenta investigadores a lo largo de sus aproximadamente seiscientas páginas. La publicación es coordinada por Marco de la Rasilla, profesor de Prehistoria en la Universidad de Oviedo y estrecho colaborador de Javier Fortea en gran cantidad de proyectos.

El libro, coeditado por La Universidad de Oviedo y Ménsula Ediciones, con la colaboración de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte y del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, reúne los trabajos de investigadores, colegas, antiguos alumnos y amigos de quién proporcionó un notable impulso al conocimiento de la Prehistoria en Asturias.

Si bien en los últimos años su labor investigadora estuvo centrada en el estudio de la cueva de El Sidrón, coordinando un destacado equipo multidisciplinar, no debe olvidarse que fue una de las más respetadas personalidades en el estudio y la investigación del arte rupestre paleolítico, trascendiendo su relevancia del ámbito peninsular y alcanzando notable repercusión en el ámbito internacional. No en vano la publicación que verá la luz en el mes de octubre cuenta con aportaciones de prestigiosos investigadores en ese campo, como Cesar González Sainz, Ignacio Barandiarán, Jean Clottes, Dominique Baffier, Georges Sauvet, Carole Fritz o Gilles Tosello.

Javier Fortea, junto a Manuel Hoyos, entre otros, en una de las campañas de investigación en el abrigo de La Viña. © Durham University
Javier Fortea, junto a Manuel Hoyos, entre otros, en una de las campañas de investigación en el abrigo de La Viña. © Durham University

En este sentido, de enorme relevancia para el conocimiento del arte paleolítico en Asturias han sido sus investigaciones en los abrigos de la cuenca media del Nalón, en la Peña de Candamo, en Llonín y en las cuevas de La Covaciella y El Bosque. Fue asimismo responsable de la coordinación de los estudios de recuperación ambiental llevados a cabo el La Peña de Candamo, y de establecer las pautas de protección y conservación del arte rupestre en Asturias, recogidas en las actas de la Mesa Hispano-Francesa de Colombres, que sobre protección y conservación del arte rupestre paleolítico se celebró en el año 1991.

La presentación del libro-homenaje tendrá lugar el próximo 1 de octubre en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid, y posteriormente el día 11 del mismo mes en un acto que se celebrará en el Aula Magna del antiguo edificio de la Universidad de Oviedo.

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