Arte Paleolítico de Asturias: ocho santuarios subterráneos

“Arte Paleolítico en Asturias es ante todo un catálogo de pintura, el exclusivo y único catálogo de pintura, excepcional porque en él se hace real una exposición imposible: la del arte rupestre paleolítico asturiano” (Manuel Menéndez, 2007)

Arte Paleolítico en Asturias: ocho santuarios subterráneos
Arte Paleolítico en Asturias: ocho santuarios subterráneos

PUBLICADO EN 2007, un año antes de la inclusión de cinco cuevas con arte rupestre paleolítico asturianas en la ampliación de la declaración de Altamira como Patrimonio Mundial de la Humanidad, el libro hace un excelente recorrido gráfico por ocho de las principales cuevas asturianas: La Peña de Candamo, el abrigo de La Lluera, Les Pedroses, Tito Bustillo, La Covaciella, Llonín, La Loja y la cueva de El Pindal.

Sus autores son Pedro Alberto Saura Ramos y Matilde Múzquiz Pérez-Seoane, con la colaboración de Begoña Millán Hurtado y prólogo del prehistoriador Rodrigo de Balbín Behrmann. La génesis del trabajo publicado se encuentra en la labor de documentación llevada a cabo para hacer los facsímiles que forman parte de la exposición permanente del Parque de la Prehistoria de Teverga.

Pedro Saura Ramos (Murcia, 1948) es Catedrático de Fotografía de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Docente, artista y fotógrafo, está especializado en dibujo arqueológico y es considerado uno de los mejores fotógrafos de arte rupestre en la actualidad. También destaca su labor documental relacionada con los pueblos de Papúa-Nueva Guinea, trabajo que se expuso en la muestra “Uantoks”, que permaneció abierta al público hasta el pasado mes de abril en el Museo de la Evolución Humana (Burgos).

La Dra. Matilde Muzquiz (Madrid, 1950-2010), ha sido también profesora en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Su tesis doctoral versó sobre el arte paleolítico, desde el punto de vista técnico y desde el análisis del proceso artístico, aplicado al caso concreto de la cueva de Altamira, incorporando nuevas perspectivas de estudio para el arte rupestre paleolítico. Compatibilizó la docencia con los trabajos de reproducción de arte rupestre y con la pintura como actividad artística, en la que cultivo el expresionismo abstracto y el retrato.

Los firmantes del libro son autores de numerosos facsímiles de arte rupestre paleolítico: réplicas de Altamira el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, en el parque cultural “Parque España” en Osaka (Japón) y en el Parque de la Prehistoria de Teverga; réplicas de las cuevas cántabras de Las Monedas, Chufín, Fuente Salín y El Pendo en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira; y Covalanas, junto con las asturianas de La Peña de Candamo, Llonín, Covaciella y Tito Bustillo en el Parque de la Prehistoria de Teverga. También participaron en la instalación para la exposición “La Garma, un descenso al pasado”.

El libro cuenta con excelentes fotografías, todas ellas inéditas hasta entonces, de algunas de las más importantes cuevas de Asturias. Además de la labor documental fotográfica, se ayuda a la interpretación de las figuras, mediante resaltar los trazos sobre la fotografía, ayuda especialmente necesaria en el caso de representaciones grabadas.

También son destacables sus descripciones y algunas de sus reflexiones y análisis, especialmente las expuestas en un apartado dedicado al planteamiento de similitudes entre el Panel Principal de Tito Bustillo y el techo de la cueva de Altamira, con interesantes observaciones sobre las posibilidades de aplicación del color y acertadas valoraciones, como la que les lleva a concluir que entre ambos conjuntos hay analogías en los planteamientos y procedimientos plásticos entre los autores de ambas salas. Van sumando figuras con la intención de crear un conjunto y lo hacen durante un tiempo continuado, con una unidad de tratamiento. El procedimiento para la ejecución es el mismo en las figuras, pero cada una de ellas manifiesta una actitud.

SAURA RAMOS, Pedro A.; MÚZQUIZ PÉREZ-SEOANE, Matilde. Arte Paleolítico de Asturias: ocho santuarios subterráneos. Prólogo de Rodrigo de Balbín Behrmann. Fotografías de Pedro A. Saura Ramos y Begoña Millán Hurtado. Cajastur, Oviedo 2007. 260 p. il, col. 30 x 25 cm. P.V.P. 40 €

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Nuevas evidencias de la presencia del reno en la Península Ibérica durante el Pleistoceno

“El reno, especie adaptada a climas fríos y espacios abiertos, ocupó buena parte de Europa en durante el Pleistoceno Medio y Superior”

© Miguel de Guzmán. Principado de Asturias, Consejería de Cultura
Reno (detalle) del Panel Principal de Tito Bustillo. © Miguel de Guzmán. Principado de Asturias, Consejería de Cultura

SE ACABA DE PUBLICAR en la revista Boreas un estudio liderado por Asier Gómez-Olivencia, del Museo Nacional de Historia de París, que plantea una revisión cronológica y arqueopaleontológica de la presencia de los renos más meridionales de Europa en la Península Ibérica durante el Pleistoceno. Dicha revisión está relacionada con el hallazgo de un importante número de restos de Rangifer tarandus inéditos procedentes de yacimientos de Vizcaya, entre los que se encuentran los hallados en Arlanpe (Lemona), datados al final del Pleistoceno Medio. El reno, especie adaptada a climas fríos y espacios abiertos, ocupó buena parte de Europa en durante el Pleistoceno Medio y Superior, y a diferencia de otras especies como el mamut o el rinoceronte lanudo, apenas penetra en la Península Ibérica, estando restringida su presencia al norte de Cataluña y la cornisa cantábrica.

Tal y como explica Joseba Ríos, investigador del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana y firmante del artículo, la distribución geográfica no coincide con las representaciones de reno en el arte paleolítico, que tanto en su vertiente rupestre como en manifestaciones de arte mueble muestra una distribución más amplia y que abarca a la Meseta Norte, lo que podría reflejar procesos de comunicación cultural y relaciones y contactos a larga distancia entre los grupos humanos del Paleolítico superior.

Reno grabado en La Covaciella. © Javier Fortea, Principado de Asturias, Consejería de Cultura
Reno grabado en La Covaciella. © Javier Fortea, Principado de Asturias, Consejería de Cultura

En Asturias la presencia del reno en las manifestaciones parietales paleolíticas está constatada en cuevas como El Pindal, Llonín, Tito Bustillo y La Covaciella, todas ellas ubicadas en la zona oriental de Asturias, aunque la reciente revisión del arte paleolítico de la cueva de La Peña, en San Román de Candamo, permitiría identificar una figura de reno en el área central asturiana. Respecto al arte mobiliar, contamos con representaciones en piezas procedentes de Las Caldas  y de La Viña.

Por contra, los restos de  Rangifer tarandus en yacimientos de la región son escasos, estando documentada su presencia en cuevas como Cueto La Mina, La Riera o Tito Bustillo, en el área oriental de la región, y La Paloma y Las Caldas en la cuenca media del Nalón.

Reno vareto representado en la cueva de Llonín. © L. G. Straus, Principado de Asturias, Consejería de Cultura
Reno vareto representado en la cueva de Llonín. © L. G. Straus, Principado de Asturias, Consejería de Cultura

En este estudio titulado “New evidence for the presence of reindeer (Rangifer tarandus) on the Iberian Peninsula in the Pleistocene: an archaeopalaeontological and chronological reassessment” también han participado investigadores como Diego Gárate, del Museo Arqueológico de Bizkaia e investigador vinculado al Centre de Recherche et d’Etudes de l’art Préhistorique Emile Cartaihac, o Diego Álvarez-Lao, paleontólogo del departamento de Geología de la Universidad de Oviedo.

Fuente: Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana

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Homenaje a Javier Fortea

“Fue una de las más respetadas personalidades en el estudio y la investigación del arte rupestre paleolítico, trascendiendo su relevancia del ámbito peninsular y alcanzando notable repercusión en el ámbito internacional”

Javier Fortea en una de las campañas deexcavación de la cueva de El Sidrón. © La Nueva España
Javier Fortea en una de las campañas de excavación de la cueva de El Sidrón. © La Nueva España

TRANSCURRIDOS cuatro años desde su fallecimiento en octubre de 2009, se prepara para el próximo mes de octubre un homenaje en recuerdo al prehistoriador Javier Fortea, con la edición de un libro que reunirá artículos de más de cincuenta investigadores a lo largo de sus aproximadamente seiscientas páginas. La publicación es coordinada por Marco de la Rasilla, profesor de Prehistoria en la Universidad de Oviedo y estrecho colaborador de Javier Fortea en gran cantidad de proyectos.

El libro, coeditado por La Universidad de Oviedo y Ménsula Ediciones, con la colaboración de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte y del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, reúne los trabajos de investigadores, colegas, antiguos alumnos y amigos de quién proporcionó un notable impulso al conocimiento de la Prehistoria en Asturias.

Si bien en los últimos años su labor investigadora estuvo centrada en el estudio de la cueva de El Sidrón, coordinando un destacado equipo multidisciplinar, no debe olvidarse que fue una de las más respetadas personalidades en el estudio y la investigación del arte rupestre paleolítico, trascendiendo su relevancia del ámbito peninsular y alcanzando notable repercusión en el ámbito internacional. No en vano la publicación que verá la luz en el mes de octubre cuenta con aportaciones de prestigiosos investigadores en ese campo, como Cesar González Sainz, Ignacio Barandiarán, Jean Clottes, Dominique Baffier, Georges Sauvet, Carole Fritz o Gilles Tosello.

Javier Fortea, junto a Manuel Hoyos, entre otros, en una de las campañas de investigación en el abrigo de La Viña. © Durham University
Javier Fortea, junto a Manuel Hoyos, entre otros, en una de las campañas de investigación en el abrigo de La Viña. © Durham University

En este sentido, de enorme relevancia para el conocimiento del arte paleolítico en Asturias han sido sus investigaciones en los abrigos de la cuenca media del Nalón, en la Peña de Candamo, en Llonín y en las cuevas de La Covaciella y El Bosque. Fue asimismo responsable de la coordinación de los estudios de recuperación ambiental llevados a cabo el La Peña de Candamo, y de establecer las pautas de protección y conservación del arte rupestre en Asturias, recogidas en las actas de la Mesa Hispano-Francesa de Colombres, que sobre protección y conservación del arte rupestre paleolítico se celebró en el año 1991.

La presentación del libro-homenaje tendrá lugar el próximo 1 de octubre en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid, y posteriormente el día 11 del mismo mes en un acto que se celebrará en el Aula Magna del antiguo edificio de la Universidad de Oviedo.

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