Uros ubicados en la parte derecha del Muro de los Grabados, descubiertos por El Conde de la Vega del Sella en 1914, al levantar una capa de concreción caliza que los cubría. Recientes dataciones radiocarbónicas llevadas a cabo sobre las puntuaciones negras que se superponen, señalaron cronologías muy antiguas que se remontarían a los inicios del Paleolítico superior. No obstante esas fechas estaban en contradicción con las que arrojaban las dataciones de un segundo laboratorio con las mismas muestras, poniendo de manifiesto las dificultades que ofrece el método para obtener fechas más precisas, especialmente en el caso de cuevas cuyo grado de contaminación orgánica es elevado.

